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viernes, 1 de abril de 2022

A TUS PIES




Aquí estoy, Señor, a tus pies,
asustada, y aturdida,
temblorosa y silenciosa,
estremecida y expectante,
sabiendo que he llegado acusada,
pero sintiendo que avivas, en mi corazón,
las cenizas del deseo y la esperanza
y despiertas, con tu mirada y roce
mis entrañas yermas.

Aquí estoy, Señor, a tus pies
rodeada por quienes ves
y sus corazones de piedra,
abrumada por mis hechos
y mi conciencia mal enseñada,
juzgada y condenada
sin poder decir una palabra.
Soy carne despreciada y chivo expiatorio
de quienes pueden y mandan

Aquí estoy, Señor, a tus pies
sin dignidad ni autoestima,
con los ojos desorientados                                                       

pero con el corazón palpitando,
con el anhelo encendido,
con el deseo disparado,
aguardando lo que más quiero – tu abrazo–,
luchando contra mis fantasmas y miedos,
desempolvando mi esperanza olvidada,
y nuestros encuentros y promesas enamoradas.

Aquí estoy, Señor, a tus pies,
medio cautiva, medio avergonzada,
necesitada, sin entender nada...
pero queriendo despojarme
de tanto peso e inercia,
rogándote que cures las heridas de mi alma
y orientes mis puertas y ventanas
hacia lo que no siempre quiero
y, sin embargo, es mi mayor certeza.

Aquí estoy, Señor, a tus pies.,
¡Tú sabes cómo!

                                                                                                                  F. Ulibarri


viernes, 8 de enero de 2021

BENDICIÓN PARA EL DÍA DE EPIFANÍA

 

Que vuestros anhelos y proyectos

tomen forma y se hagan realidad

en todos los caminos y puntos de encuentro

que recorráis siguiendo su estrella.

 

Que las palabras de todos los seres vivos

reposen serenamente, como rocío mañanero,                                                     

en vuestras cálidas y acogedoras entrañas,

y germinen, florezcan y den un fruto verdadero.

 

Que el diálogo sea herramienta de fraternidad

que os clarifique, serene y traiga la sabiduría;

que sepáis escuchar a sabios e ignorantes,

para no caer en las redes de los nuevos Herodes.

 

Que disfrutéis de la sinfonía de la creación entera,

de la música de las plantas y de toda la naturaleza,

del canto de las aves, insectos y demás animales,

y de la furia y el murmullo del mar y del viento.

 

Que gustéis el clamor de los que no tienen voz,

el silencio de quienes aprenden a no hablar,

la paz de quienes luchan por la justicia y hermandad

y la grandeza de las cosas gratuitas y pequeñas.

 

Que la palabra de Dios irrumpa en vuestra vida

como buena noticia, alegre y gratuita,

para que podáis escuchar, ver, percibir,

oler y gustar todo lo bueno que os rodea.

 

Y que el Dios que se ha manifestado

como Palabra, Voz, Silencio y Mensaje,

Prosa y Poesía, Canto, Música y Entrega,

os proteja y cuide hoy, y cada día.

                                                            Florentino Ulibarri

 


viernes, 13 de noviembre de 2020

ORACIÓN DEL PAYASO

 

Señor:

Soy un trasto, pero te quiero;

te quiero terriblemente, locamente,

que es la única manera que tengo yo de amar,

porque ¡sólo soy un payaso!

Ya hace años que salí de tus manos

lleno de talentos y dones,

equipado con todo lo necesario

para vivir y ser feliz

–tu amor, tu caja de caudales,

tus proyectos,

tus sorpresas y regalos de Padre–.

Pronto, quizá, llegue el día

en que vuelva a ti...

 

Aquí estoy, Señor.

Mi alforja está vacía,

mis pies sucios y heridos,

mis entrañas yermas,

mis ojos tristes,

mis flores mustias y descoloridas.

Sólo mi corazón está intacto... 

Me espanta mi pobreza

pero me consuela tu ternura.

Estoy ante ti como un cantarillo roto;

pero, con mi mismo barro,

puedes hacer otro a tu gusto...

 

Aquí estoy, Señor. 

Señor:

¿Qué te diré cuando me pidas cuentas?

Te diré que mi vida, humanamente, ha sido un fallo;

que he perdido todo lo tuyo y lo mío,

y me he quedado sin blanca;

que no he tenido grandes proyectos,

que he vivido a ras de tierra,

que he volado muy bajo,

que estoy por dentro como mi traje,

cosido a trozos, arlequinado.

Señor:

Acepta la ofrenda de este atardecer...

Mi vida, como una flauta, está llena de agujeros...,

pero tómala en tus manos divinas.

Que tu música pase a través de mí

y llegue hasta mis hermanos los hombres;

que sea para ellos ritmo y melodía

que acompañe su caminar,

alegría sencilla de sus pasos cansados... 

Aquí estoy, Señor.

                                  Florentino Ulibarri

jueves, 18 de abril de 2019

SE HACE SILENCIO...

Jueves Santo,
cuando todo va callando
para que hable el corazón,
cuando el amor se abaja, es servicio y donación,
cuando el pan y el vino se hacen vida y comunión,
Jueves Santo, es el Amor que ama porque  sí, 
     no hay ninguna otra razón.



sábado, 17 de junio de 2017

"Yo seré vuestro pan"






                                                                             Florentino Ulibarri

viernes, 14 de abril de 2017

TRIDUO PASCUAL





"Estar al lado...
del hermano que no tiene fuerzas, del que avanza triste y cargado, del que se queda caído a la orilla, del que no puede curar sus heridas, del que no sabe hacia dónde camina.

Estar al lado aunque no lo sepamos.

Estar al lado...
de la situación que nos abruma,
de la emergencia que surge cada dia,
de lo inesperado que nos desborda,
de lo que todos dejan pasar de largo,
de lo que se esconde para que no se vea.
...
Estar al lado..."                                         Florentino Ulibarri       


                                 

Síntesis del Amor más pleno




¡FELICES PASCUAS! 


" Porque:
– Cuando yo busco la justicia por encima de mi egoísmo, es que he resucitado.
– Cuando amo a los hombres por encima de mis intereses y hasta de mi propia vida, es que he resucitado.
– Cuando elijo sencillamente el último puesto sin empujar para ocupar el primero, es que he resucitado.
– Cuando río de verdad con los que ríen y lloro también de verdad con los que lloran, es que he resucitado.
– Cuando no juzgo a los demás y no los condeno desdeñosamente desde el monte de mi perfección y mi desprecio, es que he resucitado.
– Cuando busco la verdad, aunque me hiera su dureza cristalina, es que he resucitado.
– Cuando me siento libre, dispuesto a elegir lo que me parece bueno aun en contra de mis propias inclinaciones, es que he resucitado.
– Cuando soy capaz de encontrar en el dolor y aun en la muerte una respuesta válida, es que he resucitado.
Y si esto es así, si ha comenzado en mi propia vida la resurrección, la vida que no acaba, ¿por qué no hay que celebrarlo con una gran fiesta? ¿Por qué no voy a decir a todos los que me rodean: Felices Pascuas?"
                                                                                                              Juan Jaúregui



VIERNES SANTO

Hay días que no vemos el sol,
hay días que nos hacemos muchas preguntas,
hay días que hasta nos preguntamos
¿dónde está Dios?
Si es hijo de Dios, ¡que lo demuestre!
Si Dios existe, ¡que hable!
Si Dios existe, ¿por qué tiene que pasar lo que pasa?

Sí, hay días en los que el creyente
reza y reza en la oración:
Dios, no veo tu rostro, y se que estás.
Dios, no veo salida, y sé que existes.
Dios, no comprendo tu plan, y sé que tienes un plan.
Dios, no entiendo tu modo de amar, y sé que me amas.
Dios, no entiendo nada, y en la noche, creo.

Hoy es Viernes Santo,
se juntan todas las preguntas que nos hacemos,
y no sabemos responder;
se juntan todos los comportamientos tuyos que nos sublevan
o provocan hasta el extremo de gritar:
¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué nos has abandonado?
Y, después de gritar nuestro abandono confesamos:
En tus manos me abandono
En tus manos me entrego.

Hoy es viernes Santo,
y, Señor, nos invitas a entrar 
en el misterio del dolor, de la muerte,
del silencio, de la espera,

de la confianza total, del total abandono...

Álvaro Ginel


viernes, 6 de enero de 2017

REGALO DE ESTRELLAS VIVAS


¿Y qué son las estrellas
No siempre un mismo camino es el de ida y el de regreso.
En la vida hay muchos caminos, los tuyos y los de Dios.
sino velas puestas en el firmamento
para que no nos sintamos perdidos
en este mundo en el que vivimos?

¿O quizá sean lucernas
que alumbran y calientan
nuestros pasillos y alcobas
cuando el sol ya no brilla?

¿O serán tal vez candiles
lejanos que parpadean
porque necesitan aceite
para continuar su tarea?

Hay quienes dicen que son llamas,
sólo llamas de amor vivas
que susurran tu ternura
a todos los que las miran.

¿O serán hogueras que nos recuerdan
desde hace millones de años
que tú nos recreas y acrisolas
con tu presencia gratuita?
Volver.  Un camino que ya no depende
de una estrella.
Es el camino de quien ha llegado
y ha dejado
que Dios se haga luz en su corazón.

Yo creo que las estrellas son todo eso                 -velas, llamas, hogueras,                 
candiles, lucernas- y mucho más:¡son la esperanza de la humanidad entera!

¡Así es para mí tu Navidad:
regalo de estrellas vivas,                      
tarea de encenderlas,
gozo de verlas desde la tierra!

Sólo una y a ratos nos hubiera bastado,
pero tú nos has regalado millones y millones
para que disfrutemos y no nos perdamos
en este tiempo de crisis y apagones.                                          
              Florentino Ulibarri

viernes, 27 de mayo de 2016

¡ACOMPÁÑALE!

¡CUÁNTO SABE EL PAN!
¡Cuánto sabe el pan!
de rutina y dolor en la noche,
de calor y cansancio en la noche,
   de brega y sudor...
  en la noche.
                                                   
   ¡Cuánto sabe el pan!
de saciar tanta hambre en la noche,
 de amasar esperanza en la noche,
    de transformar en  luz...
la noche.
                                                                   
¡Cuánto sabe tu PAN, Señor!
de impulsar entregas,
de acercar corazones,
 de crear  comunión...
 en la noche.
                                                                  
 ¡Cuánto sabe tu PAN, Señor!
de partirse y repartirse,
   de morir dando Vida,
   de convertir en AMOR...
la noche.


                                                                              


                                                                                                                                           M.J Valladares

sábado, 30 de abril de 2016

SED FELICES... ¡y que se note!


Sed felices                                                                
en este tiempo,
en esta tierra
y en estas circunstancias
que os tocan vivir.

Sed felices,
porque eso es lo más fuerte
para invertir las situaciones,
aniquilar los odios
y establecer la paz duradera.

Sed felices,
porque la miseria puede ser vencida
y el hambre dejar de ser pesadilla.
¡El reino germina
cuando se comparte con alegría!

Sed felices,
porque la felicidad es lo único
que necesitan la justicia y la ternura
para atravesar las noches oscuras
y crear una humanidad nueva.                                                                                                                              
 Sed felices,
pues para eso habéis nacido
y habéis recibido el Espíritu,
y yo me he comprometido con vosotros                                          Florentino Ulibarri
hasta el límite.

Sed felices...
¡y que se note! 



sábado, 5 de marzo de 2016

ASÍ ME AMAS


Me amas como río que fluye
y me lleva dentro, en su corriente,
por cascadas, pozos, remansos y afluentes.

Me amas, invisible, cual el aire que respiro,
pero haciéndote presente como viento,
brisa, cierzo o huracán al instante.

Como la primavera que renace, así me amas
despertándome y seduciéndome
con tu savia, perfumes y flores.

Como el verano que abre horizontes
con su calor, luz, sueños y frutos,
abres mi alma y vientre amándome.

Como el otoño tranquilo y maduro,
después de haberme vestido de colores,
me amas despojándome y serenándome.

Como el invierno que, en paz y silencio,
cubre de nieve cumbres, llanuras y valles,
así me amas siempre, sin cansarte.

Me amas con un corazón desbocado
que se entrega sin importarle los riesgos
cuando percibe gemidos humanos.

Me amas con unos ojos que me traspasan,
desnudan y llevan, en armonía,
al primer paraíso y a la tierra prometida.

Me amas con tus entrañas tiernas y cálidas
que dan y cuidan la vida anhelada,
siempre nueva, hermosa y, a la vez, desvalida.



Y, al atardecer, cansado y casi en silencio,
me abrazas más fuerte que la última vez,
porque tu amor es así y solo puede querer.

Así me amas y siento tu querer, una y mil veces,
en mi rostro, en mi mente, en mi vientre,
en mi corazón... ¡en todo mi ser!

Por eso no me extraña tu forma de comportarte:
que anheles mi vuelta a pesar de mis andanzas,
que otees el horizonte desde tu atalaya,
que me veas, a lo lejos, antes que nadie,
que se te enternezcan las entrañas,
que salgas corriendo a mi encuentro,
que me abraces con fuerza y llenes de besos...

Y tampoco me extraña tu anillo, traje y banquete,
y el que no dudes en acogerme como hijo,
pues no quieres renunciar a ser Padre.

                                  Florentino Ulibarri



miércoles, 8 de abril de 2015

ERES PASCUA


Eres pascua,
aunque tus proyectos fracasen,
si mantienes la confianza en hombres y mujeres
y dejas a Dios ser Padre y Madre.

Eres pascua,
aunque tu vida parezca estéril,
si te sientes habitado por su presencia amiga
que misteriosamente te acompaña y salva.

Eres pascua,
aunque en nada destaques,
si bebes en sus manantiales
y te conformas con ser simplemente cauce.

Eres pascua,
aunque andes errante,
si compartes lo que eres y tienes
y despiertas alegría en otros caminantes.

Eres pascua,
aunque seas débil y torpe,
si escuchas su palabra serena y abierta
–"Soy yo, no temas"– y dejas que florezca.

Eres pascua,
aunque pidas pruebas para creer,
si besas las llagas que otros tienen
y esperas entre hermanos su presencia.

Eres pascua,
aunque tus manos estén vacías,
si te abres al otro, el que sea,
y le dejas que ponga tu corazón en ascuas.

Eres pascua,
aunque no lo creas,
aunque te rompas en mil pedazos,
aunque mueras en primavera...,
porque Él pasa y te libera.

Eres pascua,
aunque tengas las puertas y ventanas cerradas,
porque Él te ama y se hace presente

para abrirte a la vida y alegrarte.
                                                                                                         Florentino Ulibarri

viernes, 27 de febrero de 2015

¡QUIERO VERTE, SEÑOR!


   Quiero cerrar los ojos
y mirar hacia dentro              
para verte, Señor.
                                                         
   Quiero también abrirlos 
y contemplar lo creado                                    
para verte, Señor. 

   Quiero subir a l monte
siguiendo tus huellas y camino                           
para verte, Señor 

   Quiero permanecer acá
y salir de mí mismo
para verte, Señor.

   Quiero silencio y paz
y entrar en el misterio
para verte; Señor.                                                                      


   Quiero oír esa voz
que hoy rasga el cielo
y me habla de ti, Señor.

   Quiero vivir este momento
con los ojos fijos en ti
para verte, Señor.
                              
   Quiero bajar del monte
y hacer tu querer
para verte, Señor.

   Quiero recorrer los caminos
y detenerme junto al que sufre
para verte, Señor.

   Quiero escuchar y ver,
gozar de este instante,
y decirte quién eres para mí, Señor.                                        Florentino Ulibarri   



sábado, 22 de noviembre de 2014

NOS MIRARÁ


    No tenemos en nuestras manos
la solución a los problemas del mundo;
pero, frente a los problemas del mundo,                                        
tenemos nuestras manos.
Cuando el Dios de la historia venga,
nos mirará las manos. 

  No tenemos en nuestro corazón 
ternura para calmar tantos mares de violencia;
pero, frente a esos mares de violencia,
tenemos nuestro corazón.
Cuando el Dios de la historia venga,
nos mirará el corazón

   No tenemos en nuestras entrañas
consuelo para serenar este valle de lágrimas;
pero, frente a este valle de lágrimas,
tenemos nuestras entrañas.
Cuando el Dios de la historia venga,
nos mirará las entrañas.

   No tenemos en nuestra cabeza
sabiduría e inteligencia suficiente
para cambiar las cosas que no funcionan
pero, frente a la realidad nos queda la dignidad.
Cuando el Dios de la historia venga,
                                                                   nos preguntará por nuestra dignidad.

   No tenemos en nuestro poder
la palabra con autoridad que manda
y, obedecida, cambia situaciones y circunstancias,
pero, frente a esas situaciones, tenemos palabra.                    
Cuando el Dios de la historia venga,
nos preguntará por nuestras palabras.                                                         

No tenemos en nuestra cartera    dinero  
suficiente para alegrar a los pobres;
pero a pesar de tanta pobreza y miseria
todavía ahorramos y nos sobra.
Cuando el Dios de la historia venga,
de nada nos servirán nuestros ahorros y monedas.
                                                                                                                             Florentino Ulibarri

viernes, 1 de agosto de 2014

"HAY QUE TENER HAMBRE"

Nueva oportunidad para acercarnos  a este LUGAR y reflexionar la experiencia vivida "aquí"


¡HAY QUE TENER HAMBRE...!
                      
Para creer en ti
hay que tener hambre,
pues vives en el pan tierno
que se rompe y comparte
en cualquier casa,cruce,                                                                       
entre hermanos, desconocidos
y caminantes.

Para creer en ti
hay que tener hambre,
pues tú eres banquete de pobres,                                                      
botín de mendigos
que, vacíos, sin campos ni graneros,
descubren que son ricos.

Para creer en ti
hay que tener hambre,
hambre de vida y justicia
que no queda satisfecha
con vanas, huecas palabras,
pues aunque nos sorprendan y capten,
no nos alimentan ni satisfacen.

Para creer en ti
hay que tener hambre,
pues sin ella olvidamos fácilmente
a los dos tercios que la tienen,
entre los que tú andas perdido                                                                      
porque son los que más te atraen.


Para creer en ti
hay que tener hambre,
y mantener despierto el deseo
de otro pan diferente al que nos venden
en mercados, plazas y encuentros
donde todo se compra y vende.

Para creer en ti
hay que tener hambre
y, a veces, atragantarse al oírte
para descubrir la novedad
de tu presencia y mensaje
en este mundo sin ilusiones.

Para creer en ti
hay que encarnarse,
vivir entre los pobres,
tener muchas ganas  de compartir
los cinco panes y dos peces
y todas las ilusiones y necesidades.


Florentino Ulibarri



viernes, 27 de junio de 2014

"QUIERO HABLAR DE UN AMOR INFINITO"




He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres.
¡Míralo! No apartes la vista. No le bastaba con amarte y hacerse hombre.
No le bastaba con amarte y ser un hombre cualquiera;
no le bastaba con amarte y morir en una cruz...,
incluso muerto el mal le hiere con una lanza desgarrándole el corazón.
 Y Él, todo un Dios, en vez de rebelarse ante tal crueldad,
nos regala hasta la última gota de su sangre y de su agua.
Y precisamente, en ese corazón abierto y herido
se ha concentrado todo el amor de Dios.
En ese Corazón traspasado está el auténtico rostro de Dios.
 ¿Cuál es ese rostro? El rostro de amor que se da hasta el extremo.
 El amor que abruma.
El amor que no atiende a razones y destroza cualquier planteamiento humano.
Es un amor tan exagerado, que solo puede ser divino.
Un amor así no se puede contar ni definir.
Solamente se puede aceptar y disfrutar.
                                                                                       Jóvenes Dehonianos