domingo, 15 de mayo de 2016

ESPÍRITU SANTO, AMO TU SILENCIO




Espíritu Santo, amo tu silencio 
aunque no entiendo, 
amo tu sencilla presencia en mi vida.

De Ti recibo el amor que siento,
cuando el corazón quisiera 
estallar en gratuidad.

De Ti he recibido la fuerza,
en tantos momentos en los que
el miedo me impedía avanzar.

De Ti recibo la paz
después de días de tormenta, 
donde todo era oscuridad.

De Ti, la brisa que me pacifica,
cuando con dulzura
me invitas a la soledad.

De Ti el fuego que me quema,
cuando siento la urgencia
de vivir para los demás.

De Ti, el gozo  cuando descubro
el gesto hermano, la caricia amiga,
el don de Ti mismo hecho amistad.

De Ti he aprendido a querer, a perdonar; 
yo, que te he sentido cerca
en horas de debilidad.

Eres Tú el AGUA,
 que sacia mi inquieta 
búsqueda de felicidad.

Eres tú la SAVIA,
que da vida a mi rama seca,
cuando se empieza a resquebrajar.

Eres Tú el REGAZO,
que al término de la jornada me acoge,
invitándome a descansar.

Eres Tú el VIENTO,
que con su fuerza me hace poner en pie,
cuando me vuelvo a estancar.

ERES TÚ... 

Te amo, Espíritu Santo...
a Ti que llenas el infinito
con tu misteriosa  y eterna presencia vital


                                                                           M. J. Valladares

domingo, 1 de mayo de 2016

Ojos de dios, Shi'kulins o mandalas



                    


                  

                       

Sistema energético

Retiro de meditación y yoga con Deepak Chopra. Octubre 2016




                   

                                                                                                       





    

sábado, 30 de abril de 2016

SED FELICES... ¡y que se note!


Sed felices                                                                
en este tiempo,
en esta tierra
y en estas circunstancias
que os tocan vivir.

Sed felices,
porque eso es lo más fuerte
para invertir las situaciones,
aniquilar los odios
y establecer la paz duradera.

Sed felices,
porque la miseria puede ser vencida
y el hambre dejar de ser pesadilla.
¡El reino germina
cuando se comparte con alegría!

Sed felices,
porque la felicidad es lo único
que necesitan la justicia y la ternura
para atravesar las noches oscuras
y crear una humanidad nueva.                                                                                                                              
 Sed felices,
pues para eso habéis nacido
y habéis recibido el Espíritu,
y yo me he comprometido con vosotros                                          Florentino Ulibarri
hasta el límite.

Sed felices...
¡y que se note! 



sábado, 5 de marzo de 2016

ASÍ ME AMAS


Me amas como río que fluye
y me lleva dentro, en su corriente,
por cascadas, pozos, remansos y afluentes.

Me amas, invisible, cual el aire que respiro,
pero haciéndote presente como viento,
brisa, cierzo o huracán al instante.

Como la primavera que renace, así me amas
despertándome y seduciéndome
con tu savia, perfumes y flores.

Como el verano que abre horizontes
con su calor, luz, sueños y frutos,
abres mi alma y vientre amándome.

Como el otoño tranquilo y maduro,
después de haberme vestido de colores,
me amas despojándome y serenándome.

Como el invierno que, en paz y silencio,
cubre de nieve cumbres, llanuras y valles,
así me amas siempre, sin cansarte.

Me amas con un corazón desbocado
que se entrega sin importarle los riesgos
cuando percibe gemidos humanos.

Me amas con unos ojos que me traspasan,
desnudan y llevan, en armonía,
al primer paraíso y a la tierra prometida.

Me amas con tus entrañas tiernas y cálidas
que dan y cuidan la vida anhelada,
siempre nueva, hermosa y, a la vez, desvalida.



Y, al atardecer, cansado y casi en silencio,
me abrazas más fuerte que la última vez,
porque tu amor es así y solo puede querer.

Así me amas y siento tu querer, una y mil veces,
en mi rostro, en mi mente, en mi vientre,
en mi corazón... ¡en todo mi ser!

Por eso no me extraña tu forma de comportarte:
que anheles mi vuelta a pesar de mis andanzas,
que otees el horizonte desde tu atalaya,
que me veas, a lo lejos, antes que nadie,
que se te enternezcan las entrañas,
que salgas corriendo a mi encuentro,
que me abraces con fuerza y llenes de besos...

Y tampoco me extraña tu anillo, traje y banquete,
y el que no dudes en acogerme como hijo,
pues no quieres renunciar a ser Padre.

                                  Florentino Ulibarri