miércoles, 24 de junio de 2015

SIGUIENDO UNAS HUELLAS

  Un viaje, siguiendo unos pasos, pasos que a través de 500 años de historia, dejaron huella: 
Los de Teresa de Jesús.

            Pasos tan firmes y seguros como la muralla que desde su nacimiento la arropó y fue dándole seguridad a lo largo de su vida, aún en medio de incertidumbre, dificultades y  lucha.

            Desde el Departamento de ERE e implicando a otros Departamentos, nos propusimos no pasar por alto este acontecimiento que estamos celebrando este año: El recuerdo de una mujer Escritora, Reformadora, Santa,  primera Doctora de la Iglesia.
            Nos empapamos del momento histórico en que vivió, de su biografía, de su opción por seguir a Jesús de Nazaret, de sus escritos, de la Reforma que realizó en la Orden del Carmelo, de sus fundaciones…
            Y como no, necesitábamos pisar todos esos lugares en los que la santidad en medio de la austeridad, el silencio y la oración, se fue fraguando en ella.

            El día 18 de junio, enmarcado en la Semana Cultural del Colegio, realizamos un viaje  a Ávila: 105 alumnos  de la ESO y 8 profesores.
            
               Visitamos:

*    La Casa de la Santa,  donde su padre, Alonso de Cepeda da fe  de que allí el 28 de marzo de 1515 nació su hija: Teresa de Cepeda  y Ahumada. Pasamos por la Iglesia de San Juan donde fue bautizada,

*    La Encarnación: Museo y Capilla de la Transverberación, donde Teresa vivió 30 años y donde experimentó  el amor más grande, que le hace expresar con todo el ardor de su alma:

“Vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero, que muero porque no muero”
*  La Catedral del Salvador: Primera catedral gótica de España con su particular ábside formando parte de la propia muralla. Allí tanto en la belleza de las pinturas del retablo  del palentino  Pedro Berruguete como en los relieves del trascoro o de la girola, reconocíamos lo estudiado en el aula haciéndonos sentir orgullo al descubrir que la cultura merece la pena.

            Después de un recorrido por las murallas, fuimos al Santuario de Ntra. Sra. De Sonsoles. Bonito paraje rodeado de árboles en los que bajo su sombra compartimos descanso, comida, juegos… un tiempo de bonita convivencia.

            Finalmente entramos a saludar a la Madre y Patrona de Ávila y…  cantamos: “María, mírame” y pidiéndole que sus ojos no se aparten de nosotros  y su presencia nos acompañe siempre, emprendimos el  camino regreso.
             Un viaje que mereció la pena.
                                                                                                                                                         
                                                                                                           M. J. Valladares









                                                            18 de junio de 2015






sábado, 6 de junio de 2015

¡CUÁNTO SABE EL PAN!


¡Cuánto sabe el pan!
de rutina y dolor en la noche,
de calor y cansancio en la noche,
de brega y sudor...
en la noche.

¡Cuánto sabe el pan!
 de saciar tanta hambre en la noche,
de amasar esperanza en la noche,
de transformar en  luz...
la noche.




                                                                           
 ¡Cuánto sabe tu PAN, Señor!
de impulsar entregas,
de acercar corazones,
de crear  comunión... 
en la noche.

¡Cuánto sabe tu PAN, Señor!
de partirse y repartirse,
 de morir dando Vida,
de convertir en AMOR...
la noche

                                              M.J. Valladares

    

"Sólo os pido que le miréis" (Sta Teresa  de Jesús. V Centenario)
 Fiesta de Corpus Chisti 2015


DIME CÓMO SER PAN DE SALOMÉ ARRICIBITA

domingo, 17 de mayo de 2015

CELEBRACIÓN TIEMPO DE JÚBILO

         GRANOLLERS - HOSTAL DEL LLEDONER































AGRADECIMIENTO

BUENAS TARDES a todos.
“¡GRACIAS A LA VIDA,
GRACIAS A LA VIDA QUE ME HA DADO TANTO….!"

SERÁ ESTA FRASE UN MANTRA QUE LUEGO CANTAREMOS…..
guiados por Carme Nalyni..

¡Cómo me alegra veros! Amigos, compañeros, alumnos…
¡Cómo agradezco que hayáis hecho eco a mi llamada!
Sí, quería veros, saludaros, despedirme de algunos….
¡Gracias por venir a compartir, como decía en la invitación, unos momentos de júbilo!
Me gusta esta palabra,  desde el principio, cuando empecé a vislumbrar que estaba 
llegando a tener que utilizarla, quise partirla en dos y  darle la vuelta:  
Jubilación…. Me gusta más empezar por el final: ¡Acción de júbilo!
Y eso quiero que sea mi vida a partir de hoy…. empezar acciones de júbilo.
Pues sí, se acabó una etapa,   
Ahora viene otra, con tantos sueños aunque (diferentes a los que tenía al entrar en 
la escuela)! Y otros tantos proyectos…
No me voy a aburrir!

36 años compartiendo……con vosotros compañeros de  escuela,  una noble 
y responsable vocación y misión.
Con otras personas y grupos compartiendo  amistad, buenos momentos, cariño,  
aficiones, arte o enseñanzas en otras disciplinas, ocupaciones varias,  reiki, yoga…
¡Maestros, amigos, alumnos!  a todos muchísimas gracias  por formar parte 
de mi camino y compartir un tramo de mi vida!
 Porque una cosa es bien cierta…. El título  que el magisterio me acreditó como maestra 
con 24 años,  avaló tenues conocimientos para empezar una vida profesional….. 
Pero realmente quién me ha aportado más sabiduría, experiencia, oportunidades 
de crecer y mejorar en la vida  habéis sido todos vosotros
     Hoy es un día para agradecer: y he querido hacerlo con vosotros compartiendo este momento
 quiero  cantar un magnífica
 y canto con vosotros el mantra  de agradecimiento a toda una lista de seres, 
personas, y enseñanzas que han hecho que sea la que ahora soy.

Y… Haciendo memoria de las palabras del gran maestro:” cuando dos o tres están
reunidos
 en mi nombre, allí estoy yo”…..
        Mi primer agradecimiento sea para Dios y Jesús, creador uno y maestro, modelo 
y camino el otro...Presentes en todo y en todos.

       Gracias al Universo por darme la existencia,  por poder contemplar este planeta, 
naturaleza, belleza….

       A María Ana y Francisco por formar parte de mi vida espiritual, y ser  fuente
primera desde muy pequeña donde beber la espiritualidad, la trascendencia

       A la escuela,  a las religiosas… a la comunidad, en ellas están representadas, 
las que fueran primeras, con gratos recuerdos. Y con ellas a esta casa tan significativa para mí.

        Gracias a los alumnos -aquí Ana, representando los 1800 niños- cuyos  nombres 
y apellidos  tantas veces tuve que escribir y repetir. En  vuestro nombre les doy 
las gracias a todos. Me llevo infinidad de anécdotas, momentos y recuerdos 
que sólo están grabados en la memoria del alma.

 Porque…..habéis permitido  que yo grabara en los surcos de  vuestras mentes 
y almas….  pero en realidad vosotros también habéis sido maestros para mí. 

Gracias a la vida! Que me ha dado tanto! Con infinidad de matices, colores, luces, sombras y encantos pero todo necesario para completar el puzzle de mis años …

                                   ¡¡GRACIAS!! 

                                    Luz 
                                   16 de mayo de 2015










jueves, 23 de abril de 2015

“CENIZAS EN LA ETERNIDAD”


V CENTENARIO DE SANTA TERESA
"Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero, 
que muero porque no muero".
                                                                                              (Relato ganador día del libro)

“CENIZAS EN LA ETERNIDAD”
                                      
     Las historias, esas historias que empiezan  con un orden, por el principio y terminan por  el final. Esas historias, novelas y cuentos reales. Pero... ¿Novelas y cuentos reales?
     Pues sí amigos. Mi nombre es Ramón Espina y esta es mi historia.

     El reloj marca las 06:00. Las manos de mi hermana Esther, me parecen cuchillos en su intento de despertarme: ¡Venga Ramón! ¡Tenemos que ir con papá!” -Me dice  entusiasmada-  pues nuestros padres están separados  y  hoy nos dirigimos hasta Atocha para verle.

     Entre los estiramientos y bostezos que doy para despertarme, miro de reojo el libro que nos han mandado en clase: “El Quijote”. Un cuento, no es real, ¡buah!.  Tendré que ir en el tren leyéndolo. Miro hacia  otro lado y veo mi walkman con el disco de Extremoduro que me compró mi madre. Cambio de planes, iré escuchándolo en el tren.

     Mi hermana ya está lista, pero yo no quiero irme. ¡ Uff, vaya entuerto! Unos días aquí y otros días allá. Además estoy triste con mi padre y se lo comento a mi madre. Ésta me responde:
                                 “tristeza y melancolía no las quiero en casa mía

 ¿Qué dice esta mujer?. Luego se despide de nosotros y le pregunto a mi hermana el significado de aquella frase. Me dice, que es una frase de Santa Teresa. ¡Vamos que ni idea de quién es!
    
      La única frase que se encuentra en mi cabeza es:  “Y dejar de lado la vereda de la puerta de atrás” “Ni idea de quién es ¿eh?” - Me dice-, me lee la mente:
-          “Era una persona maravillosa, ayudaba a todos....”
-          “¡Vale, vale!” la interrumpo y su cara de pocos amigos me hace tragar saliva.

     Bajamos la calle Escritorios y cuando llegamos a la calle Cervantes llega el autobús. Nos subimos y éste nos lleva al Paseo de la Estación, que cruzamos para llegar al edificio de Renfe. En la estación todo está tranquilo, como el mar  en tiempo de  bonanza.

     Pasan los siete minutos que se indicaban en el cartel y el tren llega. Subimos a él. De repente, veo a un tipo con una mochila, mirando a todas partes, deja la mochila y se baja. ¡Qué raro! Y en ese instante, a la torpe de mi hermana se le cae el dichoso libro y no sé por qué lo cojo, lo abro y comienzo a leerlo.
     Me engancho a la novela de mi paisano Miguel.... Pero algo me aturde, esa mochila...

Me levanto para cogerla y mi hermana me propina  un tirón
-          “¡Ni se te ocurra tocarla!”- Me dice.

     “Próxima estación, Atocha”.  ¡Por fin! Mi hermana y yo nos organizamos para bajar y… de pronto, todos los ocupantes del vagón saltamos tras  un estruendo que cada vez se oye más cerca.      
     La gente grita. Una bofetada nos sacude, me siento ciego, como Don Quijote ante sus gigantes. Se apagan las luces, algo me cae sobre el brazo y en esa ínsula  de incertidumbre, sólo pienso en mi hermana.
     Oigo llantos, mi brazo no se mantiene. Humo, gritos.... En medio de tanta  gente, la veo, casi sin vida y entre lágrimas, la hablo. Al instante llegan los bomberos, intento acompañarles pero no me dejan. Me trasladan a un polideportivo y mientras espero a mis padres, observo la gran  gesta de las personas que ayudan, como zagales de un mismo pastor, ¿Será el llamado amor? Yo no creo en eso, después de lo ocurrido… y encima mi hermana, a la que más quiero, puede que esté muerta.

     Entre tanto, llegan mis padres, que llorando me abrazan. Les pregunto por Esther, no encuentran las palabras. Se miran el uno al otro con temor, su gesto lo dice todo.  Entonces comprendo, con el alma rota, que mi hermana se ha ido.

     Han pasado 12 años de lo ocurrido, mis padres están otra vez juntos y mi entorno es una morada de felicidad, aunque el recuerdo de mi hermana y el de tantas otras  personas sigue presente.
     Después de aquello, cada día,  con esta frase, agradezco que estoy vivo:
                              “Es para mí una alegría oír sonar el reloj, veo transcurrida una hora más de                               mi vida y me creo un poco más cerca de Dios”.

     Al final las novelas pueden ser reales, Don Quijote y su corazón está en muchas personas. Y todas las historias no siempre tienen que empezar por un principio, la mía ha empezado por el final y voy a acabar diciendo: “En un lugar de la Mancha...
     Laura Labrador Rodríguez.

2º B – ESO


ALUMNOS 2º de ESO